domingo, 26 de agosto de 2007

ENEMIGO PÚBLICO


Cosme era el dueño de la empresa tabacalera líder en el mercado, hasta que la competencia se armó de la mejor estrategia de ventas: la publicidad. Gastaban millones de dólares para aparecer segundos en la televisión y esto les bastaba para meterse en la cabeza de los consumidores y dejar a la corporación de Cosme entre las segundas marcas. La avaricia del susodicho desgraciado no le permitía pagar tanto dinero por algo tan corto, gastar lo mínimo era su ley y mientras esa ley se cumplía su corporación caía en el olvido. Se encerró bastante tiempo en su oficina sin comer ni dormir, pensando en como salvar su imperio. Al tercer día salió eufórico y como hechizado por la maravilla ordeno que se haga un afiche publicitario, no muy grande, económico, pero vistoso. Una vez hecho salió a la calle a concretar su perverso plan. Pegó el afiche en un cartel cualquiera de un barrio común de Buenos Aires y se escondió detrás de él, esperando que pase alguna persona. Cuando escucho pasos, Cosme se abalanzo con un cuchillo sobre su victima, sin importarle si era hombre o mujer, sin interesarle si tenia hijos, padres, amigos, sin perdonarlo por ser un humano ya que para Cosme era solo un posible consumidor y le dio veintisiete puñaladas en el pecho. Al otro día en todos los noticieros se hablaba del asesinato, los noteros trasmitían desde el lugar del crimen, al lado del cartel que Cosme pegó antes del homicidio. Gano espacio gratuito en televisión y la CosmeCorp volvió a ser la más importante, su plan había salido a la perfección, lo que lo alentó a matar a trece consumidores más. Las esposas de tres de las victimas se suicidaron, ahora debía cargar con diecisiete muertes en su conciencia. Un detective se dio cuenta de que todos los crímenes coincidían en el anunció y comenzó a seguir al asesino. Lo capturo con las manos en la masa y lo metieron preso, a pesar de que le dieron cadena perpetua a los dos años quedó en libertad. Cuando se dio a la luz el caso a la gente le pareció horrible, hablaban todo el tiempo de la maldad de la CosmeCorp, sin embargo siguió siendo la empresa líder ya que se había metido demasiado en la cabeza de todos, y se enviciaron tanto con esa marca que ya nadie podía dejar de fumar.

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domingo, 12 de agosto de 2007

Esbozo ciclico de un infinito incomprensible


En el centro hay una gran esfera llena de energía, alrededor de ella giran en redondel otras esferas mas pequeñas siguiendo una orbita, que lindo es el sistema solar. Una de las esferitas me llama la atención, que linda que es la tierra. Me acerco cada vez más y veo un continente, un país, una provincia, un barrio, una esquina, un Pablo y una Filomena. El joven le esta dando una carta a su amada pidiéndole perdón por tratarla tan mal y declarándole todo su amor.
- Que linda es Filomena- piensa Pablo. En la carta veo papel, tinta y brillantina. Me acerco lo suficiente para ver que el papel esta hecho de millones de células de un árbol que murió a los cuarenta y ocho años. Sigo adentrándome el lo diminuto y veo que cada célula tiene una membrana plasmática, que linda membrana plasmática. Miro más de cerca y en la membrana plasmática viven miles de proteínas de diferente sexo, color y religión. Me fijo a más corta distancia y unos aminoácidos me saludan sonrientes, que lindos aminoácidos. Decido meterme mas en lo desconocido y me aproximo a un montón de átomos, ni siquiera el numero mas alto con nombre puede describir lo que veo. Todas las cosas más grandes ya no son visibles, estoy dentro de un aminoácido que esta en una proteína de una membrana de una célula de una carta. Veo los tres átomos del aminoácido y millones de átomos de otras cosas que parecen proyectarse hasta el infinito. Los científicos describen a los protones, neutrones y electrones como las partículas mas pequeñas e indivisibles, si es así y no lo inventaron todo para tratar de explicar que están cansados de rascarse la cabeza, en el próximo paso termina mi viaje. Miro mas de cerca, un átomo me llama la atención, en el centro hay una gran esfera llena de energía, alrededor de ella giran en redondel otras esferas mas pequeñas siguiendo una orbita y maravillado pienso en lo lindo que es el sistema solar. Una de las esferitas me llama la atención, que linda que es la tierra. Me acerco cada vez más y veo un continente, un país, una provincia, un barrio, una esquina, un Pablo y una Filomena. El joven le dio una carta a su amada pidiéndole perdón por tratarla mal y declarándole todo su amor. –Que linda es Filomena-piensa Pablo. ¡Por Dios que no rompa la carta!. Mientras la lee Filomena piensa:- Que lindo que es Pablo.
Que alivio.




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sábado, 7 de julio de 2007

Represion





Un hombre normal se despierta como todos los días a la misma hora con la misma melodía monótona del mismo reloj despertador, se viste, va al baño,luego a la cocina, prepara una tostada con mermelada, le da de comer a su gato, hace un café con leche, come, va al baño, se saca todo rastro de sabor de sus muelas con la pasta dental, toma las llaves, sale. Sube al auto, como de costumbre la puerta no cierra en el primer intento, enciende el motor, toma por Sargento Cabral, dobla en Amuchástegui, entra en Juan B justo y le manda derecho hasta llegar a su fastidioso laburo en la burocracia. Trabaja, trabaja, trabaja, sale. Sube al auto y como de costumbre la puerta no cierra en el primer intento, enciende el motor, toma por Juan B justo derecho, luego por Amuchástegui y por ultimo Sargento Cabral hasta llegar a su casa donde hará las mismas varias cosas de siempre.
Al otro dia el mismo hombre normal se despierta como siempre a la misma hora con la misma melodía monótona del mismo reloj despertador, se viste, va al baño, después a la cocina, prepara una tostada con mermelada, le da de comer al gato, mira al animal entonces invadido por la duda y el asombro, cansado de la rutina, del sistema, de todo, se vuelve cuerdo por un rato. Se quita el cordón de un zapato y con él ata la tostada con el dulce para arriba en el lomo del asustado felino, lo levanta maravillado por encima de sus hombros y piensa: “Basta, estoy cansado de ser un mediocre, voy a acabar con todo esto, ¿El gato cae siempre de pie, la tostada del lado del dulce? ya veremos, lo voy a soltar y se va a producir una hecatombe, un cataclismo, una catástrofe.” Estaba convencido, lo iba a dejar caer hasta que un nuevo pensamiento lo hizo vacilar: “también puede que no pase nada y me sienta un perfecto imbécil”. Arrepentido baja al gato con cuidado, come la tostada, va al baño, se saca todo rastro de sabor de las muelas con la pasta dental, toma las llaves y sale directo a s fastidioso laburo en la burocracia.

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sábado, 30 de junio de 2007

El loco de la mancha

En esa época donde uno podía ser salvado con un simple “pido”, donde uno jugaba sucio literalmente y no a la manera adulta, donde uno podía escaparse del mundo montado en la fantasía, en esa época lo conocí. No recuerdo su nombre, sé que vivía en Palermo pero se había mudado tres semanas a mi barrio porque estaban remodelando su verdadera casa. Todo lo que tenía era digno de envidia. Su casa lucia elegantemente cientos de ángulos rectos, su ropa, sus juguetes y su perro eran de marca, la rueda de su bicicleta siempre tenia todos los pelitos y su familia era perfecta, hermanos universitarios, abuelas costureras, padres trabajadores, eran los ingredientes suficientes para cocinar a un hombre rico. Como decía mi colectivero: “Una persona sin problemas, se los inventa” y eso mismo fue lo que hizo: se obsesiono con la mancha. Nos pasaba a buscar todos los mediodías para salir a jugar, no le gustaban las escondidas ni las bolitas, solo quería jugar a su juego con sus reglas y nosotros lo apoyábamos con la esperanza de que después nos invite a su hermosa casa. El que llevaba la “mancha” debía tocar a otro para librarse de la indeseada carga, en eso consistía el juego normal, pero luego su imaginación sobrepaso los límites de lo convencional dando lugar a la mancha parásito, la mancha juez, la mancha indiferencia, la mancha paciencia y el último de sus inventos: la mancha triunfal. No le gustaba ser el victimario, pero se sentía extasiado cuando le tocaba ser la victima. Entraba en la maravilla si en la mancha parasito debía sacarle la mayor cantidad de monedas al portador sin ser tocado, si era declarado culpable en la mancha juez, si debía hacer lo imposible para llamar la atención en la mancha indiferencia o si debía quedarse inmóvil y tener paciencia frente a las locuras que hacia el infectado para que pierda, pero no había nada mas extraordinario que ver como se alegraba cuando perdía en la mancha triunfal. Un día no vino, al otro tampoco, y así fue hasta que diez años después me lo encontré en los lagos de Palermo y lo invite a mi casa. Según lo que me contó su obsesión comenzó siendo un pequeño problema creado para romper un poco con la aburrida rutina de la perfección, pero con el tiempo la mancha fue la culpable de que sea lo que es en la actualidad. Aplico a su vida todo lo que aprendió de la mancha y hoy es un ser maligno e indecente. Tiene sida lo que no impide que practique el touch and go, tuvo muchos hijos pero solo uno fue reconocido y vive con el, mas bien dicho, sobrevive con el aprendiendo el perverso juego. Fue muy tonto de mi parte no preguntarle el nombre, recuerdo que a veces nos burlábamos de él poniéndole el apodo “Don Quijote” por ser el loco de la mancha.

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